
Como entre el concierto de la tarde y el de la noche no me merecia la pena volver a casa (bueno es la casa de mis cuñados, realmente, pero...como me tratan tan bien, me siento como en la mia propia), decidí quedarme dando un paseito por el centro de Vitoria, mientras hacia tiempo y venía Carmen (mi mujer) a recogerme para ir a los conciertos nocturnos, los del polideportivo de Mendizorrotza.

Realmente este es el primer año que estoy disfrutando mas de la ciudad y del ambiente, quizas sea debido a lo que parecia ser un problema, y es que estoy "a dieta", por ciertos problemillas médicos. Eso hace que coma poquito, y que no pruebe el alcohol. El resultado es que...aunque un poquito agobiado (a mi me gusta comer, joer!!!), me siento muy activo y tengo ganas de hacer cosas todo el dia, en lugar de ir buscando los sofás donde tumbarme. Eso unido al buen tiempo que esta haciendo aqui, sin calor - no como en otros años que he pillado lo peor del verano - pues hace que esté tomandome el festival de otra forma y disfrutándolo mas, si cabe.

1 comentario:
Ya veo que te lo estás pasando de miedo por el norte... Pero no me das envidia porque la semana que viene nos vamos nosotros para allá también, aunque un poco más hacia el oeste, a Asturias!! :)
Un abrazo...
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